Antes de partir (Película The Bucket List)
Si a mi me confirman que dentro de un par de meses me moriré, definitivamente haría lo mismo que la dupla protagónica de la película Antes de Partir (muy triste la elección de la traducción al español, prefiero el título original The Bucket List), integrada por Jack Nicholson y Morgan Freeman, dos ganadores de los premios Oscars (aunque la hemos insultado varias veces a la Academia de Artes norteamericana por algunas terribles omisiones, con estos dos si que no se equivocó!). Me iría de viaje, me daría los gustos postergados, le diría a más de uno que lo quiero y a otros que no los soporto.
Con algunas salvedades, eso es algo de lo que hacen el magnate extremadamente gruñón Edward Cole (Nicholson, sin dudas es el carácter que mejor le sienta) y el simplísimo mecánico Carter Chamners (Freeman), cuando les diagnostican cáncer a ambos y el destino los reúne para que compartan la misma habitación del hospital del cual Cole es dueño.

Por supuesto, al comienzo de la convivencia Cole acostumbrado a tratar a todos como trapos de piso, sino pregúntenle a su asistente personal interpretado por el genial Sean Hayes de la comedia televisiva Will & Grace, se las hará parir al pobre de Morgan, sin embargo con el correr de los días y de la soledad, deciden hacer una lista con las cosas que les gustaría hacer antes de morir y es así que se suceden comiquísimas escenas en las que se los puede ver saltando en paracaídas, corriendo carreras de autos o jugando en el casino.

Pero no solo de farra vive el hombre y este encuentro fortuito que entablan los enriquecerá mutuamente.
Cole absorberá algo de la sensibilidad de Carter y se animará al acercamiento con su hija y nieta y Carter recibirá algo de ese espíritu arrollador de Cole que le permitirá vivirá experiencias impensadas por sus limitaciones económicas y de tipo común.
Dirigida por Rob Reiner (ED TV / Misery), The Bucket List, es una comedia dramática que por supuesto no marca un antes y un después en su género, sin embargo, está tan bien actuada, contada y Nicholson me hace morir de risa siempre, así que vale la pena perder 95 minutos en la vida para verla, antes de partir!!




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