La Aventura de los Águilas (Película Les Aiguilles Rouges)
Basada en una anécdota verídica que vivió en carne propia el director de la cinta, Jean-François Davy, durante su pasado como Boy Scout en la adolescencia, La Aventura de los Águilas, tal como se hacían llamar en la realidad, recopila las aventuras de un grupo de chicos scouts, liderados por Patrick, en la ficción, en el valle de Chamonix. Pero la banda de las Aguilas se caracteriza por su predilección por los juegos extremos y las situaciones de riesgo, que son las que determinarán el enojo de su guía que los castigará enviándolos a una excursión de tres días en la que deberán escalar la cumbre del monte Brevent, situado frente al Mont Blanc y a nada más y nada menos que 2.500 metros de altura.
Es así que el grupete aficionado al peligro, toma el castigo con la ilusión de un gran desafío por lograr, sin embargo, a medida que vayan avanzando en el sinuoso y difícil camino hasta el Brevent y descubran que el refugio de montaña prometido no existe ni siquiera en la imaginación más ávida, sumado a las dificultades que presenta la solitaria montaña y su entorno, pronto van a desear estar devuelta en casa.

En tanto, mientras encuentran una solución para escapar de allí o que alguien se avive y los rescate, los Aguilas, sacarán a relucir sus diferencias sociales, sus historias personales y tendrán la oportunidad de afianzar la amistad.
Con las obvias salvedades del caso, el film me hizo recordar mucho a otra cinta: Viven, que expone también una tragedia similar, en la que un grupo de deportistas uruguayos se pierden en la fría y complicada geografía de Los Andes, tras la caída del avión en el que viajaban, aunque un poco más dramática claro, porque en este caso la falta de comida los lleva a comerse unos a otros.

Más allá de este detalle, resulta una atractiva propuesta que mezcla la aventura con un tenso drama, con los bellos escenarios alpinos de haciendo des escenografía natural y todo por el mismo precio!!!

Comparte tu opinión