Al borde del abismo: ¿crisis real o treta televisada?
Los reality show o la telerrealidad, si queremos castellanizar el concepto, es un género que ha ido in crescendo en cuanto a interés de audiencia en las últimas décadas. Probablemente, algunas de las explicaciones del crecimiento del fenómeno tengan que ver con el interés del público de ver a gente común y corriente como ellos interactuando como tales pero ante el lente de la implacable televisión y el morbo que siempre acompaña a esa mirada: ver como pelean, como sufren, como exponen hasta el máximo sus emociones, miserias y tristezas, entre otras cuestiones.
Tranquilos, no nos pasamos al bando de la tevé, seguimos ocupándonos del séptimo arte, aunque, en esta vuelta, la telerrealidad será el eje de una de las propuestas cinematográficas más destacadas que nos propone esta semana la renovada cartelera argentina.
Al borde del abismo o Man on a ledge, tal como reza el título original, es un thriller de acción dirigido por el debutante Asger Leth, estelarizado por un nutrido grupo de actores estrella: Sam Worthington, Elizabeth Banks, Edward Burns y Ed Harris, entre otros y que coloca en primer plano el caso de Nick Cassidy, un ex policía, que amenaza con saltar al vacío desde uno de los pisos más altos del Hotel Roosevelt de la ciudad de Nueva York, aparentemente por la presunta desesperación de ya no formar parte de la fuerza policial y ser un presidiario fugado de la cárcel que quiere clamar a gran escala por su inocencia.
De inmediato y como no podía ser de otra manera, las cámaras de televisión se apostan en el lugar para tomar cada uno de los movimientos del desesperado hombre. También, se hace presente Lydia Spencer, una psicóloga especialista en negociación para lograr que Cassidy desista de su intención de arrojarse al vacío.
Ahora bien, Cassidy, de verdad quiere suicidarse porque no puede demostrar su inocencia o detrás de esa acción se esconde otro interés no revelado y asociado a varios secretos que Cassidy guarda de la fuerza y que inquietan a más de uno, especialmente a Jack Dougherty, un oficial rival y al empresario David Englander…
¡¡Siiii!! originalidad, buenos actores, suspenso y acción para quienes amamos el suspense con condimentos originales y tradicionales.

Comparte tu opinión