Carancho propone un tema actual y devuelve a Darín a escena tras el Oscar
Los accidentes de tránsito y las muertes ocasionadas por estos son una realidad diaria en la República Argentina. Es raro que cuando uno prende el televisor por la mañana o lee los titulares del diario, entre las primeras informaciones, no figure alguna que da cuenta de algún accidente vial. Aún más, las estadísticas resultan ser tan o más elocuentes que cualquier caso concreto: En argentina mueren 22 personas por día, 8 mil al año y 100 mil han muerto en la última década como consecuencia de un accidente de este tipo.
Como bien les decía recién, los medios de comunicación masiva, tales como los diarios, la televisión y la radio, constantemente, nos informan acerca de esta lamentable realidad, en tanto, con Carancho, la nueva producción del realizador argentino Pablo Trapero es la primera vez que la industria cinematográfica local se mete de lleno en el tema, no solamente para mostrarnos el dolor de quienes pierden a sus seres queridos en estas circunstancias, sino también para dar cuenta del millonario negocio de indemnizaciones que se ha erigido detrás.
Un policial negro con una historia romántica en el centro del relato es la fórmula que Trapero (Leonera) escogió para contarnos la historia, que en muchos momentos, incluso, supera a la propia realidad.
Sosa es un abogado que integra un turbio estudio jurídico que se dedica exclusivamente a captar clientes que han sido víctimas de un accidente vil, por supuesto que la intención no es para nada benéfica como ellos le quieren hacer creer a sus potenciales clientes sino más bien todo lo contrario. En una de sus tantas recorridas por los hospitales Sosa conocerá a Luján, una médica recién recibida que desconoce todo ese submundo que convive en la caótica guardia en la cual intenta salvarle la vida a quienes llegan mientras Sosa pretende hacerlos sus clientes. El flechazo entre ambos será inmediato, aunque el turbulento presente y pasado de Sosa complicará las cosas haciendo imposible que alguno no salga lastimado.
Pero además de tratar un tema tan actual, Carancho nos ofrece la oportunidad de disfrutar una vez más de las delicias actorales de uno de los mejores actores argentinos, Ricardo Darín, sobre quien recae el papel de Sosa, secundado muy bien por la actriz Martina Gusman, quien ya nos había conmovido en Leonera y ahora repite en calidad interpretativa.
Una propuesta con varios condimentos para todos los gustos: amor, acción, policial, suspenso y realidad.
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una bazofia, no se porque la hicieron remake si la original era muy buena
ooops, me confundi de pelicula, este comentario es aplicado a “pesadilla”
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