Fred Claus, el hermano gamberro de Santa Claus (Película Fred Claus)
Sin dudas, para la industria cinematográfica de Hollywood, el contexto de la Navidad siempre resulta muy atractivo a la hora de generar y empalmar en el una historia que se quiera contar.
Hemos visto cientos de películas en las cuales la Navidad siempre es una buena excusa para contar o una historia de amor, la reunión de una familia, una historia de terror o las vicisitudes de un niño travieso que se queda solo en la Navidad, para citar algunos ejemplos.

Y la cinta Fred Claus, el hermano gamberro de Santa Claus, no escapa a las generales de la ley y también utiliza el espíritu navideño, más todos los símbolos que ella trae aparejado como Santa Claus, los renos, el arbolito de Navidad y los regalos, para contarnos la historia de de dos hermanos, algo así como un Caín y Abel de la posmodernidad, en la cual Fred Claus, una especie de oveja negra, comparado con su hermano Nicolás Santa Claus, ejemplo de trabajo y generosidad, intenta retomar la relación con este que se cortó hace mucho tiempo cuando Fred optó por el camino de la delincuencia, para pedirle una suma importante de dinero que pague su fianza.
Pero esa mano tendrá una condición sin equanom: que Fred viaje al Polo Norte, se reúna con la familia y trabaje en la fábrica de juguetes en la víspera de la Navidad, donde el trabajo es más intenso. Sin embargo, el perfil que les conté de Fred no tardará en poner en peligro la solidaria empresa de su hermano.

Protagonizada por Vince Vaughn y Paul Giamatti en los roles del malo y el bueno, respectivamente, secundados por Miranda Richardson, Kathy Bates, Kevin Spacey, entre otros, Fred Claus, el hermano gamberro de Santa Claus, logra arrancar varias sonrisas a través del fino contraste entre el bien y el mal personificados en estos dos hermanos, pero nada más…

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