El que gana no siempre es el mejor
“The Departed” (Los infiltrados) es una película inteligente y entretenida. Pero ningún crítico diría que es la mejor película de Martin Scorsese, ni mucho menos….es buena y hasta ahí.
Claro, había que ser un desalmado para disputarle a este maestro del cine su Oscar ganado con tanto esfuerzo, el primero después de seis postulaciones. Pero se confirma nuevamente una regla del Oscar: el galardón no siempre es para la obra premiada. Con frecuencia, como en el caso de Scorsese, equivale a afirmar que era largamente merecido.
Dicho de otra manera, el Oscar a la mejor película no siempre es por la mejor película.
Para muchos cinéfilos fue un crimen que Scorsese no ganara la estatuilla al mejor director por “Raging Bull” (Toro salvaje) en 1981, cuando la recibió Robert Redford por “Ordinary People” (Gente como uno), o por “Goodfellas” (Buenos muchachos) en 1991, cuando fue derrotado por Kevin Costner por “Dances with Wolves” (Danza con lobos).
“‘The Departed’ no pasará a la historia en el mismo nivel que ‘Raging Bull’”, dice Jonathan Kuntz, profesor de historia del cine en la Universidad de California Los Angeles. “Pero a veces parece que se premia la trayectoria total”.
(En efecto, suele ser así. Alfred Hitchcock y Robert Altman, directores legendarios, jamás ganaron el premio al mejor director, pero ambos recibieron galardones especiales: Hitchcock en 1968 y Altman el año pasado, meses antes de morir.).
Fuente: Diario la prensa

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