Habitación sin salida (Película Vacancy)
En una especie de “homenaje” a Psicosis, Habitación sin salida, intenta repetir la fórmula de esa gran joya del terror, escrita por Alfred Hitchcock y aunque por supuesto hay un abismo de distancia con su predecesora, básicamente, por ser la dueña de la originalidad de la historia, esta versión aggiornada y algo cambiada que viene de la mano del director Nimród Antal, resulta una atractiva propuesta, así que por suerte, quédense tranquilos que el gran Alfred no va a tener porqué revolcarse de un lado a otro en su tumba.
A diferencia de la versión Hitchcockiana que nos presentaba a una angelical rubia que caía por casualidad en las garras del enfermo dueño del motel interpretado por Anthony Perkins, en la puesta Antalaniana, es la pareja compuesta por Amy (Kate Beckinsale) y David Fox (Luke Wilson) próxima a divorciarse, la que como consecuencia de un desvío nocturno producto del desconocimiento del camino, termina en una remota ruta que desembocará en un poco concurrido y bastante aterrador motel manejado por un no menos temible personaje de nombre Mason (Frank Whaley), quien obviamente le ofrecerá asilo por la noche a la joven pareja.

Una vez “hospedados”, la pareja que no deja un minuto de evidenciar las diferencias que los separan, con discusiones y más discusiones, se verá aterrada por el descubrimiento de David en la habitación: una serie de videos que presentan macabros y sangrientos asesinatos y a que no saben dooonde??? Sí, en la habitación donde precisamente la pareja está alojada. Uiki, Uiki, Uiki!!!!!!
Obviamente no hay que ser poseedor de una mente muy sagaz para suponer que los próximos protagonistas serán ellos mismos.
Habitación Sin Salida resulta ser un thriller atrapante, que no deja respiro y que te va a dar un gran quiki (ideal para ver en la primera cita). Las actuaciones de Beckinsale y Wilson, a quienes nunca habíamos visto en este género, le aportan ese plus para hacer de la Habitación sin salida una gran historia.

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