Visitante de Invierno



visitante.jpgNo quedan dudas después de ver la co-producción argentino española, Visitante de Invierno, que los grandes creadores del género del terror, los encontramos en Norteamérica y no en Sudamérica, donde generalmente hay una buena vocación en la generación de filmes de denuncia social o de corte costumbrista, pero no cuando de provocar terror se trata la cosa.

El film cuenta la historia de un joven, Ariel Lambert, interpretado por Santiago Pedrero, quien se hizo conocido tras su paso por la exitosa serie televisiva infantil Chiquititas, luego de sufrir un trastorno psíquico de gravedad, se traslada con su madre y hermana a la localidad balnearia de Pinamar, en la costa Argentina por prescripción médica y en búsqueda de la tan preciada tranquilidad perdida.
Pero la paz obviamente va a estar en cualquier lado para Ariel menos en Pinamar, por supuesto, de eso se trata y será mediante su afición al telescopio que descubrirá situaciones aterradoras en una casa vecina en la que ingresan niños para no volver a salir jamás brrrr, que lo pondrán nuevamente en una situación psicológica difícil en la cual, realidad y locura se confundirán.

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Aunque hay un océano de distancia entre este film y los experimentos anteriores que se hicieron en nombre del género, marcado por la mejora en la calidad de producción, se nota que acá si hay unos mangos más y en la historia que se decidió contar, Visitante de Invierno, igualmente no logra ni con su estética ni con el clima y menos con sus actuaciones convencerme (me cansó ver al protagonista poner la misma cara de pánico increíble en todas las escenas en las que participa, que es prácticamente la película entera), aunque sí creo que si Argentina va por este camino que inicia el director de la cinta, Sergio Esquenazi, pronto veremos mejores resultados.
El elenco se completa con Sandra Ballesteros, Pepe Novoa y Rolly Serrano.

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